La barriada de Pastelero se encuentra en el término municipal de Villanueva de la Concepción, junto al entorno de El Torcal de Antequera y entre Almogía y Villanueva de la Concepción. Su ubicación, en un espacio rural de conexión entre Málaga, Almogía, Antequera y Villanueva, ha condicionado su historia, sus comunicaciones y la forma de vida de sus habitantes. El núcleo se articula principalmente en torno a la carretera MA-3403 y conserva buena parte de su carácter tradicional.
El origen del nombre de Pastelero se remonta, al menos, al siglo XVII. Un estudio histórico documenta que en 1664 el colegio de los jesuitas de Málaga recibió la donación de un cortijo denominado Pasteleros, realizada en parte por el Ayuntamiento de Antequera y vinculada a la obligación de celebrar misa en el cortijo de San Ildefonso para los vecinos de aquel partido. Aunque todavía no se ha demostrado que este antiguo cortijo coincidiera exactamente con el emplazamiento de la barriada actual, el documento confirma que el topónimo ya existía en la zona más de dos siglos antes de que, según la tradición local, comenzara a formarse la barriada moderna en 1922.
Según la memoria de sus habitantes, el núcleo actual comenzó a formarse en 1922, cuando se establecieron Miguel Moreno y Margarita Bravo. Con el paso del tiempo, sus descendientes fueron ampliando el asentamiento hasta configurar la barriada actual.
Historia y forma de vida
Los terrenos de Pastelero fueron antiguamente considerados inestables y propensos a acumular o conducir agua subterránea. Los vecinos de mayor edad cuentan que, durante una época de lluvias intensas, una casa situada al norte de la barriada desapareció parcialmente bajo el terreno. Según la tradición oral, «se la tragó la tierra».
Para facilitar la evacuación del agua subterránea se construyeron antiguos caños de piedra, algunos de los cuales todavía forman parte de la memoria y del paisaje de la barriada.
Durante años, los niños de Pastelero tenían que desplazarse a pie hasta la Escuela Rural del Cortijo del Cerro, situada a unos 4,7 kilómetros. Este recorrido refleja las dificultades que encontraba la población rural para acceder a los servicios básicos.
En el lugar donde actualmente se encuentra la Venta Pastelero hubo anteriormente un almacén de abonos de Juanito de Benitez. Junto a la panadería también funcionó una cooperativa en la que varias mujeres confeccionaban prendas de vestir, una actividad que formó parte de la vida económica y social de la barriada.
Evolución histórica
Las siguientes ortofotos permiten observar la evolución de la barriada de Pastelero a través del tiempo. Las imágenes muestran la transformación del núcleo rural, el crecimiento de sus viviendas, la mejora de los caminos y los cambios producidos en las parcelas agrícolas del entorno. Para facilitar la comparación, se han seleccionado vuelos correspondientes a diferentes periodos y se han presentado con indicación de su fecha o intervalo temporal.
1956-1957
Alrededor de 1960
1973-1986
2004
Feria de Pastelero
La Feria de Pastelero se celebra a finales de julio y ofrece una ocasión para conocer la barriada en un ambiente festivo y familiar. Durante varios días se organizan actividades para todas las edades, una paella para los asistentes y actuaciones musicales en un entorno natural privilegiado.
La celebración se comparte con Santa María del Cerro y contribuye a mantener los vínculos entre los habitantes de ambos núcleos rurales.
Gastronomía y restaurantes
Además de disfrutar de sus paisajes, en Pastelero se pueden degustar productos de cercanía y elaboraciones tradicionales. La oferta gastronómica de la barriada incluye:
- Venta Hermanos Moreno, especializada en cocina tradicional.
- Restaurante Venta Pastelero, donde se pueden degustar platos y tapas de inspiración local.
- Panadería Pastelero – El Pan de Doña Paca, que ofrece pan artesano y otros productos de elaboración tradicional.
Lugares de interés
Entre los principales lugares de interés de Pastelero y sus alrededores destacan:
- Escuela Rural Santa María del Cerro, vinculada a la educación de la población rural de la zona.
- Fuente de Lo Bernabé, antiguo punto de abastecimiento de agua.
- Puerto Subires, desde donde se pueden contemplar la barriada de Pastelero y el entorno de Santa María del Cerro.
La Fuente de Lo Bernabé tuvo una importancia fundamental para los vecinos. Antes de que el agua corriente llegara a las viviendas, las familias acudían allí para recoger agua destinada a cocinar, beber y realizar las tareas de higiene diaria.